Terapia LEI (Liberación de la Energía Integrativa para la evolución)

​La terapia LEI es un método de alineamiento energético que te acompaña a conectar con tu único y verdadero Ser, disolviendo en el proceso bloqueos, apegos y velos que estén impidiendo tu propia evolución y expansión a estados superiores de conciencia. 

 

La energía es integrativa, ello quiere decir que la disolución de cualquier impedimento o bloqueo en cualquiera de los planos interdimensionales en los que coexistimos, es también resuelto y liberado en el aquí y ahora de este plano.  

El proceso de reordenamiento y liberación energética se realiza a través de 3 sesiones separadas en el tiempo por alrededor de 15 días, este es el tiempo aproximado que la persona puede necesitar para integrar el trabajo realizado, aunque cada caso es individual y único.  

 

Las sesiones se pueden realizar de forma presencial o a distancia y su duración aproximada es de 60 minutos.  

Mi formación y experiencia en el trabajo energético se inicia aproximadamente en el año 2.002 a través de diferentes disciplinas, aunque desde siempre he realizado la sanación de forma natural y espontánea, canalizando métodos en forma de geometrías, códigos y otras comunicaciones como el Lenguaje de Luz.

 

Así es como he llegado a canalizar mi propio método de liberación de energía enfocado en deshacer o eliminar las barreras que impiden la evolución y/o el despertar del individuo, siendo en todos los casos el punto de partida la honestidad, el respeto y el trabajo desde la humildad de ser tan solo un canal en favor del Amor y lo Divino.  

   

Sesión:

Las sesiones tienen una duración aproximada de 60 minutos.

Si estás interesado utiliza el formulario de “CONTACTO” para concretar todos los detalles.

 

Salud y Energía

Somos energía, ésta es la realidad científica declarada por el padre de la teoría cuántica, el alemán Max Planck (1858-1947).  El físico y Premio Nobel  mantenía que toda la realidad es en última instancia vibración energética.

“Como persona que ha dedicado toda su vida a la ciencia más perspicaz, el estudio de la materia, todo lo que puedo decirles sobre el resultado de mis investigaciones sobre los átomos es lo siguiente: La materia no existe. Toda materia se origina y existe sólo en virtud de una fuerza que hace vibrar las partículas de un átomo y las mantiene unidas”. Max Planck (1858-1947)

Según esta teoría el Universo es un enorme campo energético vibrante y en esa línea el Ser humano como partícipe del Universo, también es una frecuencia en vibración, dándose de esta manera una interrelación constante entre nuestro campo energético y el campo energético universal.  

Según vamos caminando en nuestra vida, vamos transformando nuestros  cuerpos en función de las experiencias vividas.  El amor, la alegría, la compasión, la fe y otras emociones similares aligeran y elevan nuestra vibración, es decir, vibran a una velocidad más alta, volviéndose esos campos más finos y sutiles.  Otras formas de sentir como la ira o el odio entre otros, densifican nuestra energía haciendo que nuestra frecuencia de vibración sea más densa.  Si no damos espacio en nosotros mismos para acoger y abrazar todas esas emociones, estamos impidiendo que puedan ser transmutadas y liberadas, quedándose de esta forma alojadas en nuestros cuerpos impidiendo nuestra propia evolución hacia una conciencia más amorosa y equilibrada.